Oración  

Padre, anhelamos seguirte y tú anhelas guiarnos. Que Jesús, El Buen Pastor, nos guíe en tu camino de amor. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, un solo Dios por los siglos de los siglos. Amén.

Comentario

Primera lectura: Hechos 9: 26-31

Bernabé llevó a Pablo a la Iglesia en Jerusalén sabiendo que los discípulos temerían a Pablo por perseguirlos previamente.

Después de un poco de seguridad, sus temores se disiparon y dirigieron su propio temor hacia Dios.

¿Qué significa temer a Dios?

Los Cristianos no deben tener miedo de Dios. Tenemos su promesa que nada nos podrá separar de su amor(Romanos 8: 38-39).

Más bien, temer a Dios significa tener tal reverencia y asombro por Él (Hebreos 12:29) que tiene un gran impacto en la forma en que vivimos nuestras vidas.

El temor de Dios es tenerle respeto, obedecerlo, someterse a Su disciplina, y adorárlo con asombro.

Al temer al Señor, la Iglesia antigua estaba en paz. Incluso en medio de la persecución, el asombro abrumador delos que vieron personalmente la Resurrección fue suficiente para imponer a la Iglesia a proclamar las alabanzas de Dios.

La Iglesia estaba progresando constantemente en el temor del Señor.

Pregunta

¿Cómo has estado en temor y en asombro de Dios últimamente?

Segunda lectura: 1 Juan 3: 18-24

Viviendo con un miedo falso nos paraliza. Incluso Jesús dijo: “Tener miedo es inútil “.

Si hay algún miedo en nosotros, debería ser de una preocupación de que podríamos abandonar nuestra relación con el quien es más importante en nuestras vidas.

Pero sabemos que “nada nos sepárara del amor de Dios “.(Romanos 8:38)

La Primera Carta de Juan nos recuerda que Dios quiere que permanezcamos en El como Dios permanece en nosotros. Este hermoso vínculo de “permanecer” da vida, no la paraliza.

Permanecer en el amor de Dios es posible gracias a la enfusion del Espíritu Santo. Juan escribe: “En esto conocemos, por el Espíritu que él nos ha dado, que él permanece en nosotros.”

El Espíritu de Dios (celebrado de manera profunda en Pentecostés al final de nuestra Temprada Pascual) nos une con el Señor.

Pregunta

¿De qué manera o maneras permaneces en el Señor?

Evangelio: Juan 15: 1-8

Hay un viejo adagio: “No puedes dar lo que no has recibido.”

Es por eso que Jesús les dice a sus discípulos que “permanescan” en él como él “permanece” en ellos.

Usando el ejemplo de un sarmiento unido a la vid, Jesús le dice a sus discípulos que un sarmiento cortado es incapaz de dar fruto. Él dice,”Sin mí nada pueden hacer.” No podemos dar lo que no hemos recibido.

Una sarmiento recibe su nutrición dela vid para que dé fruto. Cristianos que no permanecen en Cristo no pueden dar fruto. Son Cristianos de nombre pero no en la práctica.

Permanecer en el Señor es el modo en que Dios trae alegría al mundo. El gozo se comparte a través de Cristo su Hijo (la vid) y a través de sus discípulos (sus sarmientos) injertados en la vid.

Permanecer en el Señor es la forma en que tememos y nos mantenemos en asombro del Señor. Jesús dice: “La gloria de mi Padre consiste en que den mucho fruto y se manifiesten así como discípulos míos.”

Pregunta

¿De qué manera estás produciendo fruto y glorificando al Señor?

La tarea de esta semana

Examine lo que ha logrado la semana pasada.

Pregúntese, ¿cuánto de lo que he logrado fue en respuesta a mi relación con Jesús?

Oración del Grupo 

Via Lucis

 

Dé un paseo por su jardín o parque y medite sobre estas 14 estaciones de la Alegría Pascual (llamada el Camino de la Luz)

Jesús resucitó de entre los muertos, El hallazgo de la tumba vacía, María Magdalena se encuentra con Jesús resucitado, Jesús aparece en el camino a Emaús, Jesús es conocido en el partimiento del pan,J esús se aparece a los discípulos en Jerusalén, Jesús da a los discípulos Su paz y el poder de perdonar los pecados, Jesús fortalece la fe de Tomás, Jesús aparece por el Mar de Tiberíades, Jesús perdona a Pedro y le ordena alimentar a sus ovejas.

El líder sostiene una vela y dice:

“Estoy en temor y en asombro de Ti Señor, porque

                          .

Señor, ¡Glorifico tu nombre!

 

Pasando la vela, cada miembro dice lo mismo.

Después de que todos hayan compartido, el grupo dice juntos:

“Proclamamos tu Muerte, O Señor, y profesamos Tu Resurrección hasta que vengas de nuevo.”

 

Continúe con el Salmo 21.

Salmo 

Respuesta: Bendito sea el Señor. Aleluya.

Le cumpliré mis promesas al Señor delante de sus fieles.

Los pobres comerán hasta saciarse

y alabarán al Señor los que lo buscan: su corazón he de vivir para siempre.

R. Bendito sea el Señor. Aleluya.

Recordarán al Señor y volverán a él desde los últimos lugares del mundo; en su presencia se postrarán

todas las familias de los pueblos.

Sólo ante él se postrarán todos los que mueren.

R. Bendito sea el Señor. Aleluya.

Mi descendencia lo servirá

y le contará a la siguiente generación, al pueblo que ha de nacer:

la justicia del Señor

y todo lo que él ha hecho.

R. Bendito sea el Señor. Aleluya.

Concluir con el PADRE NUESTRO 

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