Oración  

Padre, creemos que Jesucristo es Tu Hijo Unigénito y, a través de Él, tenemos vida eterna. Por el poder del Espíritu Santo, quien hace que conozcamos a Cristo, Te pedimos que podamos siempre permanecer en Tu amor y encontrar nuestro lugar contigo en el cielo. Te lo pedimos a través de Cristo nuestro Señor. Amén.

Comentario

Primera lectura: Números 11: 25-29

Hemos estado reflexionando en el curso de estas 6 semanas sobre nuestro tema: “¿Quién soy?”

Recordamos de las lecturas de la semana pasada que “Celos y auto-ambición” no reflejan nuestra verdadera naturaleza e identidad como Cristianos. Si queremos responder a la pregunta, “¿Quién soy?” debemos eliminar cualquier parte de nosotros que busque ser algo que no somos.

Nuestra primera lectura aborda este mismo punto. Cuando Josué ve a Eldad y Medad profetizando – aunque no estaban en el ritual donde se dispensó el espíritu – él quiere que Moisés los prohíba. Moisés reprende a Josué con “¿Crees que voy a ponerme celoso?”

El espíritu, descansando sobre Moisés, los ancianos, y Eldad y Medad, no era para darles un impulso auto- ambicioso en autoridad. La antigua práctica de separar a algunas personas para el liderazgo no se debe confundir con establecerlos a tener más valor que otros. Buscando ambición o estar celoso de los regalos de otros no deben ser tolerados.

Pregunta

¿Alguna vez has querido ser mejor que otro? ¿Alguna vez has estado celoso de otros que “parecían” ser mejor que tu?

Segunda lectura: Santiago 5: 1-6

No hay nada de malo en ser rico. Cómo manejamos la riqueza puede estar bien o mal. Puede ser que Dios ha separado a algunos – no de ser más valiosos – con la misión de construir negocios para proporcionar trabajos a otros, a estimular la economía de las ciudades o estados, y ser generosos a los pobres.

La Carta de Santiago es una advertencia a aquellos que usan sus habilidades dadas por Dios para auto ambición. Olvidando que están separados, los ricos en la carta de Santiago son aquellos que se han considerado más valiosos que los demás y se han olvidado de las necesidades de sus propios trabajadores. En el Antiguo Testamento, quitar el salario justo de un trabajador es asesinarlo (ver Sirácides 34:22).

Olvidando que su riqueza vino de Dios para liderar las personas con razón y justicia, los ricos en la carta de Santiago son dados una advertencia. Los gritos de los pobres, a sus propias manos, “han llegado hasta el oído del Señor de los ejércitos.”

Preguntas

Considera los regalos que Dios te ha dado. ¿Los usas justamente?

Evangelio: Marcos 9: 38-43, 45, 47-48

Nuestro Evangelio tiene una conexión obvia con la Primera Lectura. Así como Moisés reprende a Josué por ser celoso de aquellos que habían recibido una porción de su espíritu, el Señor reprende a sus discípulos que son preocupados por aquellos que están expulsando demonios en el nombre de Jesús.

Jesús es rápido para enseñar a sus discípulos que “Todo aquel que no está contra nosotros, está a nuestro favor.” Esto supone que aquellos quienes están en contra del Señor “no están con nosotros.”

¿Quién no está entre la compañía de Jesús? Volviendo a la carta de Santiago, claramente los que se han establecido ellos mismos como más valiosos en lugar de ser apartados para acompañar la misión de Cristo y Su Iglesia son aquellos que deben ser evitados. Los que se paran contra y por encima de los pobres y los justos deben ser “desheredados.” Considerando, aquellos que están realizando hechos poderosos en el nombre de Jesús están con el Señor y Su Iglesia

Preguntas

Al considerar el tema “¿Quién soy?”, Es mejor responder a esta pregunta con dos otras preguntas:

¿Quién soy en compañía de Jesús? ¿Quién soy separado de Jesús?

La tarea de esta semana

La Santa Madre Teresa dijo una vez, “Cuando una persona pobre muere de hambre, no ha sucedido porque Dios no tomó cuidado de él o de ella. Ha sucedido porque ni tu ni yo quería darle a esa persona lo que necesitaba.”

Enumera tres artículos que puedes darles a los pobres:

Oración del Grupo 

El grupo reza estas palabras de Beata Teresa de Calcuta: Un sacrificio para ser real debe costar,

debe doler,

debe vaciarnos a nosotros mismos

El fruto del silencio es la oración, el fruto de la oración es la fe,

el fruto de la fe es amor,

el fruto del amor es el servicio, el fruto del servicio es la paz.

Continúe con el Salmo 18.

Salmo 

Respuesta: Los mandamientos del Señor alegran el corazón.

La ley del Señor es perfecta de todo y reconforta el alma;

inmutables son las palabras del Señor y hacen sabio al sencillo.

R. Los mandamientos del Señor alegran el corazón.

La voluntad de Dios es santa y para siempre estable;

los mandamientos del Señor son verdaderos y enteramente justos.

R. Los mandamientos del Señor alegran el corazón.

Aunque tu servidor es esmera

En cumplir tus preceptos con cuidado,

¿quién no falta, Señor, sin advertirlo? Perdona mis errores ignorados.

R. Los mandamientos del Señor alegran el corazón.

Presérvame, Señor, de la soberbia, no dejes que el orgullo me domine; así, del gran pecado

tu servidor podrá encontrarse libre.

R. Los mandamientos del Señor alegran el corazón.

Concluir con el PADRE NUESTRO 

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