Involucrando a los jóvenes, de 12 a 18 años, como protagonistas que “den testimonio de la belleza de la generosidad, el servicio, la pureza, la perseverancia, el perdón, la fidelidad a la propia vocación, la oración, la búsqueda de la justicia y del bien común, el amor por los pobres y la amistad social.” – Christus Vivit, 36.