enero 4, 2026
Ciclo A
enero 4, 2026
Padre Amoroso, En esta Temporada de Navidad, que celebremos el nacimiento de nuestro salvador, Jesucristo. Así como los Magos ofrecían regalos al Cristo-niño, que te demos nuestros corazones de fe, esperanza, y amor. Te pedimos esto a través de nuestro Señor Jesucristo, Tu Hijo, que vive y reina contigo y el Espíritu Santo, Un Dios por los siglos de los siglos. Amén.
Comentario
Si La Navidad es la celebración del nacimiento de Jesús el Cristo, la fiesta de la Epifanía celebra lo que su nacimiento significa para nosotros. Nuestra primera lectura nos da una pista de lo que significa esta temporada.
Leemos de Isaías que Dios promete brillar Su gloria sobre Israel. Por supuesto, esto se cumple en La Navidad con la estrella sobre Belén. Más importante aún, la promesa de las naciones que caminan por la luz que brilla de Israel es cumplida en la lectura de nuestro Evangelio con los Magos Del Oriente que encuentran al Rey de reyes bajo la estrella.
En Cristo, hay una Nueva Jerusalén donde todas las personas y naciones se juntan. Esto se realizará en una manera más profunda en nuestras celebraciones de Pascua y Pentecostés donde hablamos de una Jerusalén Celestial. Pero, por ahora, cantamos con Isaías: “¡Levántate y resplandece, Jerusalén, porque ha llegado tu luz y la gloria del Señor alborea sobre ti!”
Como cristianos, somos miembros de la Nueva Jerusalén, un faro de luz y esperanza para los que viven en oscuridad.
Comentario
El QUÉ de La Navidad celebrado en esta Fiesta de Epifanía también es dado a conocer en nuestra segunda lectura. El nacimiento de Cristo no es sólo para el pueblo de Israel. Mientras nace de la línea de David, no sólo es el rey de los Judíos. Él es Rey del mundo.
La carta de San Pablo a los Efesios deletrea este punto claramente. Él dice: “los paganos son coherederos de la misma herencia, miembros del mismo cuerpo y partícipes de la misma promesa en Jesucristo.”
Judíos y gentiles, siguiendo a Cristo Jesús, son coherederos en el nuevo Jerusalén Celestial. La promesa de Isaías es para todos que siguen al Príncipe de la Paz, Rey de reyes, y Señor de Señores
Continuación...
Comentario
La Iglesia en el Oeste (Católicos, Protestantes, Anglicanos, etc.) celebran la fiesta de la Epifanía dentro de la Temporada Navideña (en el 6 de enero o el domingo siguiente).
En el Oriente (Iglesia Ortodoxa) La Epifanía es la celebración del Bautismo del Señor – también aterrizando en el 6 de Enero.
La Iglesia Católica reconoce que La Epifanía significa el viaje de los Magos que siguieron a la estrella hasta Belén. (Los Católicos también celebran El Bautismo del Señor después de la Fiesta de los Reyes Magos).
Epifanía significa “manifestación o visión.” Para los Cristianos, la fiesta de Epifanía significa “la manifestación de Cristo.” Para la Iglesia Oriental, el Bautismo del Señor reconoce la visión o revelación de Dios a través de las nubes separadas, en la forma de una paloma que descansa sobre Cristo. Para la Iglesia del oeste, la manifestación de Cristo es un viaje lento que toma tiempo. Esto se celebra mejor en la Iglesia en esta Fiesta de los Tres Reyes cuyo viaje los lleva a Cristo.
aComo leemos en el Evangelio de Mateo, la descripción del camino y la cuestión de discernir quién podría ser el Niño Cristo es más largo que el tiempo actual que pasan los Hombres Sabios con el “niño con María, su madre.”
¿Qué es un viaje sin un diario?
En viajar con Cristo este año, quizás quisieras Comenzar un diario. Anota algunas notas sobre tus experiencias de oración, tus visiones que te da la Misa, o tus reflexiones personales sobre la Sagrada Escritura.
El grupo Ora lo siguiente:
¿Qué niño es este que, puesto
en el regazo de María está durmiendo?
Quien los ángeles saludan con himnos dulces,
mientras que los pastores lo miran?
Este, este es Cristo el Rey,
Que guardan los pastores y cantan los ángeles;
Prisa, prisa para traerle alabanzas,
El niño, el hijo de María.
Así que tráiganle incienso, oro y mirra,
ven, campesino, rey, a poseerlo;
El Rey de los reyes la salvación trae,
que los corazones amorosos le entronen.
Este, este es Cristo el Rey,
Que guardan los pastores y cantan los ángeles;
Prisa, prisa para traerle alabanzas,
El niño, el hijo de María.
Continúe con el Salmo 71
Respuesta: Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio
y tu justicia, al que es hijo de reyes;
así tu siervo saldrá en defensa de tus pobres
y regirá a tu pueblo justamente.
R. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Florecerá en sus días la justicia
y reinará la paz, era tras era.
De mar a mar se extenderá su reino
y de un extremo al otro de la tierra.
R. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Los reyes de occidente
y de las islas le ofrecerán sus dones.
Ante el se postrarán todos los reyes
y todas las naciones.
R. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.
Al débil librará del poderoso
y ayudara al que se encuentra sin amparo;
se apiadará del desvalido y pobre
y salvará la vida al desdichado.
R. Que te adoren, Señor, todos los pueblos.