Casarse en la Iglesia Católica es una experiencia hermosa, pero suele generar muchas preguntas. Hemos hecho todo lo posible por responder las preguntas más comunes de las parejas recién comprometidas. Con los votos matrimoniales no solo nos comprometemos con nuestro cónyuge; también estamos diciendo, de una manera muy concreta, que seguiremos a Cristo. El matrimonio está intrínsecamente unido al cristianismo y no se trata solo de nosotros.
¿Qué hacemos si nos vamos a casar en una diócesis pero vivimos en otra?
Pónganse en contacto con su párroco y con el párroco de la parroquia donde planean casarse. Usted y su prometido(a) se prepararán para el matrimonio en el lugar donde viven, no en el lugar donde se celebrará la boda. Si se van a casar fuera de los Estados Unidos, prevean al menos dos meses entre la finalización de la preparación y la fecha de la boda para permitir la transferencia adecuada de su expediente matrimonial.
¿Podemos casarnos en la Iglesia si ya estamos casados por lo civil?
El derecho canónico normalmente exige que los católicos bautizados se casen ante un sacerdote o diácono. A menos que hayan recibido una dispensa de la forma canónica, los católicos que intercambian votos en presencia de ministros de otras tradiciones religiosas o de autoridades civiles no son considerados válidamente casados a los ojos de la Iglesia Católica.
Independientemente de lo que haya ocurrido en el pasado, la Iglesia Católica los invita a dar un nuevo significado a sus vidas abrazando la vocación del matrimonio y dedicando la misión de su familia a compartir el amor de Dios. En la mayoría de los casos, la preparación para la convalidación es muy similar al proceso de preparación matrimonial. Comuníquense con su parroquia para comenzar este proceso. Obtenga más información sobre la convalidación.
¿Qué pasa si uno de nosotros ha estado casado anteriormente?
Si alguno de los dos ha estado casado antes, ya sea en la Iglesia Católica o por cualquier otra autoridad civil o religiosa, será necesario obtener una declaración de nulidad (anulación) antes de comenzar la preparación matrimonial. Esto aplica tanto para la parte católica como para la no católica. Para más información, comuníquense con su parroquia y soliciten hablar con el coordinador de preparación matrimonial o con el ministro de nulidades.
¿Qué pasa si uno de nosotros no es católico?
Solo se requiere que una de las partes sea católica bautizada para poder casarse en la Iglesia Católica. La parte católica debe comprometerse a hacer todo lo posible por practicar la fe y bautizar y educar a los hijos en la fe, y la parte no católica debe dar su consentimiento a este compromiso.
¿Cómo puedo reprogramar una clase si no puedo asistir?
Si no pueden asistir a una clase, pueden reprogramarla sin penalidad hasta dos semanas antes de la fecha programada. Si necesitan reprogramar o cancelar una clase dentro de las dos semanas previas a la fecha, se cobrará una tarifa de $25 por reprogramación. Para reprogramar, llamen a la Oficina de Matrimonio al (602) 354-2122.
¿Qué pasa si trabajamos los fines de semana y no podemos asistir a las clases?
Les animamos a hacer de las clases una prioridad durante los nueve meses de su preparación matrimonial. Si no pueden reorganizar su horario para asistir a los dos sábados requeridos dentro de ese período, consulten con su parroquia para ver si ofrecen clases nocturnas que cumplan con el curso de Habilidades para la Vida Matrimonial. También pueden llamar a la Oficina de Matrimonio para conocer opciones alternativas.
¿Cuándo debemos comenzar nuestra preparación matrimonial?
La Diócesis de Phoenix actualmente requiere un mínimo de nueve meses de preparación para el Sacramento del Matrimonio. Les recomendamos considerar iniciar el proceso un año o más antes de la fecha prevista de su boda.
¿Cómo programamos nuestra boda?
El primer paso es concertar una reunión con su parroquia local. Aunque la preparación para la Diócesis de Phoenix es universal, los requisitos para celebrar una boda en una parroquia específica varían de una parroquia a otra.
Bodas al aire libre y el catolicismo
Quiero casarme al aire libre, pero mi sacerdote dice que no puedo. A mi prometido(a) y a mí nos encanta la naturaleza y tiene un significado muy especial para nosotros. ¿Por qué no puede ser parte de nuestro día de boda?
Esta es una pregunta que cada vez más parejas encuentran confusa. Es una buena pregunta y me alegra que estén buscando una respuesta. Por supuesto, puede ser un tema muy delicado. Muchas novias (¡y novios!) han soñado con el día de su boda durante años. Que la Iglesia diga “no” a alguno de sus planes puede sentirse inesperado, como si la Iglesia estuviera imponiendo una regla arbitraria en un día tan importante. He conocido personas que incluso han usado este tema como motivo para alejarse de la Iglesia, por lo que espero que esta respuesta ayude a quienes se han sentido confundidos o heridos por esta enseñanza.